Optimismo

El monje y los monos

Era un monje aspirante espiritual con mucha motivación, pero tenía una mente muy dispersa. Tuvo noticias de un sobresaliente mentor y no dudó en desplazarse hasta donde vivía y decirle:
- Respetado maestro, perdone que te moleste, pero mi gratitud sería enorme si pudieras proporcionarme un tema de meditación. Tengo decidido retirarme al bosque durante unas semanas para meditar sin descanso.-
- Me complace tu decisión. Ve al bosque y estate contigo mismo. Puedes meditar en todo aquello que quieras, excepto en monos. Trae lo que quieras a tu mente, pero no pienses en monos.-

El monje se sintió muy contento, diciendo: “!Qué fácil es el tema que me ha proporcionado el maestro!; sí, realmente sencillo”. Se retiró a un frondoso bosque y dispuso una cabaña para la meditación. Transcurrieron las semanas y el aspirante puso término al retiro. Regresó junto al mentor, y éste, nada más verlo, preguntó:
- ¿Qué tal te ha ido?-
Apesadumbrado, el aspirante repuso:
- Ha sido agotador. Traté incansablemente de pensar en algo que no fuesen monos, pero los monos iban y venían por mi mente sin poderlo evitar. En realidad, llegó un momento en que sólo pensaba en monos.-
El Maestro le contestó:

- La mente es amiga y enemiga; es una mala dueña, pero una buena aliada. Por eso es necesario aprender a contener el pensamiento y poner la mente bajo el yugo de la voluntad.-

Ideas y pensamientos obsesivos

 

 

Consulta

Soy una mujer de 33 años, casada, con una niña de año medio y con trabajo fijo. Sin ningún problema importante en la vida. Siempre he tenido ideas y pensamientos obsesivos que me generan bastante ansiedad. Es algo que va por etapas, siempre están ahí algunas veces más leves y otras que me impiden llevar una vida con normalidad, sobre todo en los momentos de ocio y tiempo libre. 

 

Respuesta del Dr. Alvaro Rodríguez

Estimada lectora,

el hecho de tener ideas obsesivas o pensamientos intrusivos, no tiene que estar relacionado forzosamente con tener problemas. Las ideas obsesivas son pensamientos de naturaleza negativa que se instauran en nuestra mente y que nos angustian. Suelen ser independientes de situaciones externas, aunque también puedan venir provocados por problemas o situaciones conflictivas vitales que estemos pasando en ese momento. Aún así, la mayoría de las ocasiones son ideas irracionales que nos abordan sin motivo.

¿Por qué aparecen? Nuestra mente está constantemente generando pensamientos como alternativas a decisiones que tenemos que tomar diariamente. Para ello, genera todo tipo de ideas, sin ningún tipo de censura. Esto quiere decir que, podemos llegar a tener pensamientos totalmente absurdos y excéntricos. Pero ¿por qué se vuelven obsesivos? Pues porque nos asusta que podamos llegar a pensar determinadas cosas y ese temor nos hace dar importancia a un pensamiento que en otro momento hubiésemos desechado. Ahí comienza a fraguarse la idea obsesiva. Cuanto más importancia demos a un pensamiento, más se instaurará en nuestra mente. Posteriormente, aparecerá un mecanismo mental muy curioso, que cuanto más intentamos olvidar algo, más lo pensamos.

La solución se encuentra en dejar de dar importancia al pensamiento y criticar su lógica para darnos cuenta que es absurdo lo que pensamos.

En el blog, te dejo una fábula titulada “El monje y los monos” que describe muy bien la fijación de ideas obsesivas.

No te rindas

Aprender de errores

Noche en la consulta del psicólogo

El arquero

 

Un experto arquero, se encontraba en el bosque entrenando, cuando apareció su hijo para pedirle consejo. El joven que se encontraba perdido y no sabía qué rumbo darle a su vida, quería que su padre, afamado maestro del arte del arco le aconsejara.

Cerca de donde estaban, había un gran roble. El padre arrancó una flor del bosque y la colocó en mitad del tronco. Luego sacó un pañuelo y le pidió a su hijo que se lo pusiera en los ojos a modo de venda.

-¿A qué distancia estoy de la rosa?- preguntó el arquero a su hijo.

-A unos treinta metros.- calculó.

-¿Me has visto alguna vez practicando el antiquísimo deporte del tiro con arco?- preguntó el padre a su hijo, sabiendo perfectamente cuál iba a ser la respuesta.

-Te he visto dar en la diana a casi noventa metros, y no recuerdo que hayas fallado ni una sola vez a la distancia de ahora- dijo el joven.

Luego, con los ojos tapados por el pañuelo y los pies bien apoyados en la tierra, el arquero tensó el arco y disparó la flecha apuntando a la flor que colgaba del tronco del roble. La flecha se hincó en el árbol con un golpe sordo, fallando estrepitosamente el tiro.

-Pensaba que ibas a hacer alarde de tus mágicas habilidades, padre ¿Qué te ha pasado?- pregunto el joven expectante.

-Lo que acabas de ver hijo mío,- respondió el arquero, -confirma el principio más importante para cualquiera que busque alcanzar sus metas y cumplir el propósito de su vida. Es imposible dar en un blanco que no puedes ver. La gente se pasa la vida soñando con ser feliz, vivir con más vitalidad, pero no ven la importancia de pensar cuáles son sus metas-.

Es importante marcarse objetivos vitales bien definidos para conseguir lo que deseamos.

(Metáfora extraída del libro de Robin Sharma “El monje que vendió su ferrari”)

Ser yo mismo

 

Consulta

No sé bien cómo empezar. En estos últimos meses me encuentro más contenta, pero creo que tengo que hacer algo más para estar aún mejor. ¿Qué debo hacer para ser yo de una vez? En realidad estaba pensando en el “yo” que me gustaría llegar a ser: alguien más generoso.

Se que tengo capacidad para ayudar a los demás pero también se que muchas veces no les llego. Aunque me preocupen, no lo hago saber como debiera. Pienso, por ejemplo, en que llevo cerca de cuatro meses dándole vueltas a la idea del voluntariado, incluso hay una asociación de la que me gusta mucho su trabajo.Pues aún no he ido a presentarme. No se si me aceptarían. Ni siquiera se si está bien que justo ahora piense en colaborar. Creo que tiene algo de egoista. Pero es necesario.
Cuidar de mi madre me ayudó a verme más de cerca, a conocer más de mis límites, a ampliarlos… No es que quiera repetir una experiencia que, a su vez me vació por completo y casi consiguió “borrarme”; lo que me gustaría es que (ahora que el amor sale de mí con más facilidad) aprovechar ese potencial y ponerlo al servicio de algo, de alguien.

Esta es una parte del yo que quiero ser.

 

Respuesta del Dr. Alvaro Rodríguez

Estimada lectora,

en primer lugar, para ser uno mismo, es fundamental aceptarse y conocerse. Saber cuales son nuestras virtudes y reforzarlas. Conocer nuestros defectos, cambiar lo que podamos cambiar y aceptar los que no podamos. No debes buscar tu satisfacción personal en cosas externas ya que estarás dando el control de tu felicidad a cosas, personas o situaciones que no controlas. Y cuando no las tengas, te sentirás desdichada. Es normal que realizar cosas que te gusten te haga sentir bien, pero tu felicidad y bienestar depende de ti, y de esa aceptación completa.

En segundo lugar, respeto a tu duda, tienes que procurar expresar con más naturalidad tus sentimientos y deseos. Si te encuentras en un momento de tu vida en que te apetece hacer algo (voluntariado), hazlo. No te plantees que es una postura egoista, si te aceptaran, etc., tienes que tomar decisiones y actuar. Plantearte posibles consecuencias son interpretaciones y solo provoca que no hagas lo que deseas. Si quieres ser más generosa y piensas que eso te ayudará a conseguirlo, hazlo, ya que si no, estarás evitando una buena oportunidad para conseguir tus propósitos.

El hecho de que cuidaras a tu madre y te “vaciaras”, no significa que al ayudar a otras personas ocurra lo mismo. Ten en cuenta que el cuidado de un familiar implica un componente afectivo que no tiene el cuidar a otras personas que no sean familiares. Por tanto, el desgaste psicológico es menor. Aún así, cuando tomes una decisión como esa, piensa en los aspectos positivos de la misma, es decir, lo que tu aportarás a los demás y lo que ese trabajo te aportará a ti  Si ante la posibilidad de hacer algo, tan solo nos planteamos los aspectos negativos o inconvenientes, nunca haremos lo que queremos.

Respecto a “no llegar a los demás” no es un problema. Si tienes potencial, tan solo tienes que darte cuenta por qué no les llegas, y encontrar la fórmula para hacerlo.

©Alvaro Rodriguez Mora 2017

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